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VI Jornada de Sexología y Diversidad Sexual

El 13 de octubre de 8 a 18 hs. en la Fundación Sanatorio Güemes (F.A. Figueroa 1240 C.A.B.A.) se llevará a cabo la VI Jornada de Sexología y Diversidad Sexual, organizada por Conciencia Humana en la Salud.

Un año más, bajo la dirección de la Dra. Sandra Magirena y el Dr. Adrián Helien, se abre este espacio de intercambio único en donde se abordarán distintos aspectos de la sexología clínica y la diversidad sexual con exposiciones de gran interés académico.

Para más información: www.sexologiaydiversidad.com.ar


Sexualidad en la tercera edad: qué hay detrás de la anécdota del porno

Dos prejuicios fuertes persisten en la sociedad: que los adultos mayores no tienen una vida sexual activa y que aquellos que mantienen deseos son anormales o inmorales.




—Invitalo a tomar el té.

—No, porque va a venir y va a querer hacer “eso”.

Ella, más de 80. Él, 90. Diez años llevaban hablando por teléfono y postergando un encuentro que finalmente ocurrió.

No sorprende demasiado que ella se refiriera a “eso” sin nombrarlo. Tampoco resulta extraña su negativa a entregarse a “eso”. Y no sorprende ni resulta extraño porque en ella estaban operando dos de los prejuicios más fuertes que todavía persisten en la sociedad sobre la sexualidad en la tercera edad: que los adultos mayores no ejercen una vida sexual activa ni están interesados en comprometerse en una relación, y que aquellos que mantienen deseos son anormales o inmorales (unos “viejos verdes”).

Esos mitos disfrazados de certezas aparecen también en la anécdota que Mauricio Macri contó el martes en un acto.

“De las experiencias más lindas que he tenido en política es cuando visité los centros de jubilados. Me encontré abuelos de más de 80 años aprendiendo Tai Chi, aprendiendo informática, que nunca habían abierto una computadora. Después tuvimos algunos problemas porque tuvimos que cancelar algunas cuentas porno, porque batían el récord de pornografía. Los abuelos sí, estaban tremendos. Esto es verdad, eh, esto es científico...Pasó en el hogar San Martín, estaban como locos.”

El Presidente y su auditorio rieron a la par.

“Las personas que están institucionalizadas deberían tener un espacio para poder conectarse con la afectividad y el autoerotismo. ¿Qué mejor que si tienen acceso a la tecnología? Criticarlo o hacer un chiste es violar un derecho humano como es la sexualidad de las personas”, afirma Sandra Magirena, ginecóloga y sexóloga clínica del Comité de Violencia del Hospital Álvarez, quien considera “una falta de respeto hacer pública una conducta humana que hoy en día es habitual en cualquier edad y pertenece a la intimidad".

Para el psicólogo y sexólogo Patricio Gómez Di Leva, el comentario de Macri –que en menos de dos años hará su ingreso a la tercera edad- revela lo necesaria e importante que es la educación sexual. “Lo que no aprendió el Presidente es que la sexualidad nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Aprender esto le va a ayudar no solo para transmitir un mensaje, sino en su vida, porque si piensa que la sexualidad tiene fecha de vencimiento y él la fija a los 60,70 u 80, a esa edad se vencerá también para él”, sostiene el autor de Sexualidad inteligente.

Lorena Pratto, trabajadora social y coordinadora de un taller de prevención y promoción de la salud integral para adultos mayores en el Hospital Piñero, apunta contra la naturalización del uso del término abuelo como genérico, lo que reduce el rol de los adultos mayores al lugar de cuidadores de nietos que se definen en torno a esa relación, independientemente de que los tengan o no. En paralelo, se cae en la infantilización del viejo al que hay que tratar como a un niño, y más si tiene algún déficit cognitivo. Al salir del mercado productivo, la sociedad considera que ya no tiene nada que aportar. "Ya no cuenta como persona total, queda en un lugar a ser cuidado, ser protegido (más allá de que el Estado debería establecer políticas para cuidarlos y protegerlos). Pero son desconocidas las necesidades más integrales que estas personas en esta etapa de su vida pueden llegar a tener. Y no son solo necesidades pensadas desde la falta, sino deseos, búsquedas, intereses”.

Rápidos de reflejos, desde la Fundación Huésped respondieron a Macri a través de las redes sociales. “No se sorprenda @mauriciomacri. Los adultos mayores viven su sexualidad”. Es que en el revuelo que generó la frase, vieron la posibilidad de sacar el tema de las sombras. “La sexualidad en adultos mayores muchas veces aparece invisibilizada -dicen-: en producciones culturales, en la publicidad, en nuestro lenguaje o en la familia. Sin embargo cuando el sistema de salud tampoco reconoce que los adultos mayores tienen sexualidad esto puede transformarse en una vulneración a sus derechos sexuales y reproductivos”.

El post iba acompañado de la foto de una mujer mayor a la que se veía muy divertida en el instante previo a lanzar un aro sobre varios penes de goma de colores dispuestos en una mesa. La imagen corresponde a la Kermessex organizada por la institución en octubre pasado como cierre del proyecto "Sexo maduro, sexo seguro", llevado a cabo en conjunto con la Secretaría de la Tercera Edad porteña. En el marco de ese trabajo se realizó una encuesta y entrevistas a unos cien adultos de entre 50 y 90 años vinculados a ocho centros de jubilados de la Ciudad.

Susana Cahn, responsable del programa de capacitación y voluntariado de Huésped, tuvo la oportunidad en una de esas entrevistas de dialogar con una mujer de 84 años que le confesó que le gustaba mucho tener sexo y le agradecía porque era la primera vez que podía hablar del tema. "Las mujeres –además de superar en número a los hombres- eran mucho más receptivas a contar sus experiencias, cuáles son sus prejuicios. Y vimos cabezas muy abiertas. Hay mucho margen para poder trabajar aspectos que no son muy tenidos en cuenta".

Y es que la sociedad mira a sus viejos con ojos de niño. La fantasía de que los padres no tienen sexo se proyecta al resto de los adultos mayores. “Hemos realizado talleres en los que se aborda el tema de las relaciones interpersonales, cómo conocer a alguien, qué pasa en esta etapa de la vida cuando uno conoce a alguien, cuáles son las expectativas, cómo se pone en juego la seducción. Y lo que hay es total apertura y predisposición –coincide Pratto-. Como en cualquier otra etapa de la vida la sexualidad está presente. No está borrada de los sentidos que ponen en juego los adultos mayores”.

Nada se pierde, todo se transforma

Al indagar sobre prácticas y actividad sexual, el trabajo realizado por Huésped reveló que un cuarto de los consultados mantenía una vida sexual activa. Sin embargo, entre quienes no mantenían relaciones sexuales solo el 17% acusó falta de deseo, mientras que el 70% lo vinculó al hecho de no tener pareja.

“A la sexualidad hay que reaprenderla continuamente para poder disfrutarla a cualquier edad. Lo que sabemos a los 15 no es lo mismo que tenemos que saber a los 30, a los 60 o a los 100”, sostiene Gómez Di Leva, para quien el concepto de flexibilidad para adaptarse a los cambios, ya sean físicos o pérdidas (como la del compañero sexual, por ejemplo), es clave en una sexualidad inteligente.

Y una de las mayores dificultades que ven los especialistas en la percepción de la propia sexualidad es que las transformaciones en el cuerpo no van siempre acompañadas de cambios en la cabeza. “Muchas veces las personas de la tercera edad que traen a la consulta el tema de la disfunción sexual es porque quedaron fijados en querer un modelo de encuentro sexual parecido al que tenían en la etapa reproductiva”, dice Magirena. “El problema que tenemos es que la sexualidad de los occidentales gira alrededor de la erección –coincide Di Leva-. Entonces, cuando no está o no es tan buena pensamos que no se puede tener una relación placentera. La erección del señor de 80 no va a ser la misma que la de un chico de 20, pero sí puede tener una erección. E incluso puede tener un encuentro sexual muy placentero sin ella. Por eso los fármacos para tratar la disfunción eréctil ayudan pero son un arma de doble filo, porque mientras sigamos pensando que una sexualidad placentera es igual a erección vamos a seguir dejando afuera un montón de otras cosas que son igual de importantes.”

En esta etapa de la vida la sexualidad se vuelve menos coitocéntrica. “Se va más hacia el lado de la afectividad, del descubrimiento de otros escenarios sexuales. De reencontrarse en un encuentro más enfocado en la afectividad y en el contacto, que en lo reproductivo. La actividad sexual coital es más frecuente durante la etapa reproductiva de la pareja (aunque no está relacionada con el deseo del embarazo)”, afirma la ginecóloga y sexóloga que trabaja en la sexoeducación de sus pacientes con el objetivo de “encontrar la manera de que esa pareja se pueda erotizar explorando otros sectores del mapa erótico del cuerpo”. Y es que a veces las disfunciones o la falta de deseo no son otra cosa que falta de estimulación adecuada.

Que el coito pierda el lugar central está estrechamente vinculado con las modificaciones físicas que atraviesan ambos sexos. El hombre empieza experimentar menos turgencia en la erección, pero el deseo suele mantenerse por más tiempo por una cuestión hormonal. La caída de la testosterona es más lenta que la de los estrógenos en la mujer, que se da de manera abrupta con la menopausia, al tiempo que la vagina también empieza a perder turgencia y a manifestar signos de atrofia que pueden provocar dolor o molestia si no son correctamente tratados.

La deuda en salud y prevención

Esa mujer que clausuró su vida sexual. ¿Es realmente que no quiere tener más sexo o es porque la pasa mal? "El ginecólogo tiene que abrir este espacio. Tiene que saber cuáles son los factores de riesgo de una mujer cuando entra en el climaterio: no solo los cardiovasculares, la osteoporosis, también la atrofia vulvovaginal porque es la determinante de la cistitis, de la molestia, de dolor en el coito, que le genera automáticamente un mecanismo de distrés sexual que la lleva a la falta de deseo", apunta Magirena.

“En general, no hay políticas de salud orientadas a esta población. Toda la impronta en salud es claramente materno-infantil. Y en los aspectos relativos a la salud sexual es aún más manifiesto. Las campañas de controles ginecológicos están orientadas a las mujeres en edad fértil o edad reproductiva. Las adultas mayores aparecen como no sujetas de estas políticas de salud. Y con los varones ocurre algo similar", afirma Pratto.

En 2015, Argentina firmó el tratado de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores que, en uno de los puntos del artículo 19, establece el fomento a políticas públicas sobre salud sexual y reproductiva de la persona mayor.

El proyecto "Sexo maduro, sexo seguro" arrojó datos preocupantes en ese sentido al revelar que "la falta de información y de campañas de prevención dirigidas a los adultos mayores son una deuda". Siete de cada 10 consultados no se habían realizado nunca un test de VIH. El 63% no había tenido contacto previo con actividades de prevención de VIH-Sida u otras enfermedades de transmisión sexual (ya sea porque no se consideraban en riesgo, no tenían pareja o el personal de salud no se lo había ofrecido). Más de la mitad no había usado preservativo durante su última relación sexual y un cuarto contestó que no sabía o no lo recordaba.

"Los profesionales médicos no indagan sobre estos temas en los adultos mayores, entonces no tienen con quién hablarlo. El problema es que tenemos cada vez más mayores de 50 que 'descubren' que están infectados. Entre las personas con el virus, el porcentaje en ese grupo se elevó en pocos años del 7 al 12%. Es una barbaridad.", concluye Cahn.

Florencia Cunzolo | Clarín

¿Los preservativos se quedan afuera de la cama?

Bajó el miedo al VIH y los anticonceptivos hormonales ganan terreno; cómo se reinventa el mercado de los condones.

Nunca nadie lo quiso. Sólo faltaba que el imaginario popular se librara de las imágenes de los íconos del espectáculo muertos en manos del VIH/sida en las ya lejanas décadas del 80 y del 90 para que el preservativo cayera en desgracia. Así surge de una reciente encuesta que señala que cada vez menos argentinos recurren a este elemento de látex a la hora de mantener una relación sexual. En su lugar, ganan terreno los anticonceptivos hormonales -la píldora, al igual que los modernos dispositivos subcutáneos o intravaginales-, como también el no cuidado, que al parecer es una práctica extendida entre los más jóvenes. En tiempos en que la prevención de las enfermedades de transmisión sexual (el VIH/sida, pero también la sífilis y la gonorrea, afecciones que hoy están en franco ascenso) parece haberse quedado fuera de la cama y de la agenda pública, los fabricantes de preservativos apuestan a convertirlos en juguetes sexuales como estrategia para contrarrestar la caída en las ventas.

"El VIH/sida se cayó de la agenda, ya no escuchamos hablar del tema, como si se hubiera solucionado", afirma Miguel Pedrola, subdirector para Latinoamérica y Caribe de AIDS Healthcare Foundation (AHF), ONG que esta semana dio a conocer una encuesta que muestra que sólo el 14,5% de los argentinos recurre al preservativo cada vez que tiene sexo. "Hace tan sólo tres años, el porcentaje era el 35%, y el año siguiente fue del 25%", agrega Pedrola, que señala como causas del retroceso la falta de políticas públicas de prevención y la pérdida de conciencia en torno a lo que implica la infección por VIH/sida: "los jóvenes de hoy no vivieron la época dura del sida, por lo que infravaloran el tema", sostiene.

De los titulares que hablaban de la muerte de Rock Hudson o de la de Freddie Mercury en manos del VIH/sida a la fecha, suficiente tiempo ha pasado como para diluir la impronta de sentencia de muerte que se asociaba entonces a contraer este virus. Y si bien es cierto que los actuales tratamientos antirretrovirales permiten cronificar la enfermedad en la mayoría de los casos, la epidemia sigue su curso y cada año se diagnostican unos 6500 nuevos casos.

"A pesar de que nos hemos acostumbrado, el VIH/sida sigue siendo una epidemia que no está bajo control", recuerda Carlos Zala, a cargo de la Dirección de VIH/sida y Enfermedades de Transmisión Sexual del Ministerio de Salud de la Nación. "Fuera del 1° de diciembre (que es el Día Mundial de la Lucha contra el Sida), es muy dificíl hoy encontrar un lugar en la agenda cotidiana para hablar de este tema", coincide Mar Lucas, directora de programas de Fundación Huésped.

El no uso del preservativo incluso se verifica en el crecimiento de nuevos casos de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), como la sífilis o la gonorrea. Las estadísticas más recientes de los Centros de Prevención y Control de las Enfermedades (CDC), de los Estados Unidos alertan sobre los casi 20 millones de nuevas infecciones anuales sólo en ese país, en su mayoría en personas de entre 15 y 24 años. Esos números se dan a la par de una caída significativa del uso de preservativos en esta misma franja etaria.

En la Argentina, la situación es la misma: los jóvenes de entre 15 y 25 años conforman uno de los grupos que experimentan un mayor aumento de nuevos diagnósticos de VIH/sida. Para la médica ginecóloga y sexóloga Sandra Magirena, "el aumento de las enfermedades de transmisión sexual en los jóvenes responde a que si bien hay conocimiento sobre la importancia del uso del preservativo, las estadísticas muestran que se usa poco. Y en buena medida esto se debe a la no conciencia durante el momento de la relación sexual asociada al consumo de alcohol y de drogas".

Al mismo tiempo, señala Magirena, hay un desplazamiento de la búsqueda de herramientas para prevenir enfermedades de transmisión sexual al pedido de métodos para evitar el embarazo: "las consultas de las mujeres están ligadas a cómo evitar el embarazo. Las jóvenes solicitan métodos hormonales, como las píldoras, que son los más difundidos. Pero también métodos más modernos, como los anillos vaginales, los implantes subdérmicos o los dispositivos intrauterinos de larga duración".

Lucas coincide en que hoy la búsqueda de métodos de prevención del embarazo se antepone a los métodos de prevención de ETS: "No vemos que haya interés en cómo cuidarse en la sexualidad, y sí en un interés concentrado en la prevención del embarazo. En las parejas estables queda afuera el uso del preservativo, aún cuando a veces 'estable' puede ser sinónimo de una relación de dos semanas... Incluso están los llamados 'fieles seriales': están en pareja, luego cortan, vuelven a estar pareja, y nunca se cuidan porque mientras están en parejas son fieles. Pero nunca se habla de la posibilidad de cuidarse por haber tenido parejas anteriores".

En síntesis, para Pedrola el razonamiento que hoy prima se resume de la siguiente forma: "¿Para que voy a usar un preservativo si para el VIH/sida hay tratamiento, si la sífilis o la gonorrea se curan con un par de inyecciones y si para evitar el embarazo uso píldoras?". Las altas tasas de embarazo adolescente, el aumento de las ETS (incluso de formas que son resistentes a los tratamientos convencionales) y el constante número de nuevos casos de VIH/sida parecen sugerir que la ecuación es (bastante) falible.

Te cuida y te divierte

"Los jóvenes, los millenials, tienen un acercamiento al sexo completamente superador a las generaciones anteriores: lo viven como algo completamente naturalizado", sostiene Felipe Kopelowicz, presidente de Kopelko, firma que produce los preservativos Tulipán, y que durante 2006 experimentó una caída del 10% de sus ventas. "Pero esa naturalización tiene un lado negativo, que es el hecho de no cuidarse; hoy el uso de preservativo en los más jovenes cae significativo versus otras generaciones, como las de los baby boomers".

Un reciente estudio realizado en los Estados Unidos por una firma de condones halló que el 48% de los millenials no usa nunca o usa raramente estos productos. Los CDC, por su parte, observaron una baja del 63% al 57% del uso de preservativos en estudiantes secundarios norteamericanos en la última década.

Ante este panorama, las firmas productoras de preservativos apuntan a ofrecer sus productos ya no como elementos de protección -"no nos podemos ubicar del lado de la prevención, porque eso aleja al consumidor de nuestros productos", es el lema de la industria del látex-, sino como un elemento más del repertorio de los juguetes sexuales.

"Buscamos en los jóvenes acercar los preservativos al placer y a la diversión", agrega Kopelowicz. Los ejemplos están en la góndola de la farmacia y del kiosko: "preservativos con diferentes sabores para el sexo oral, o con diferentes formatos para generar más placer y comodidad, tanto para el hombre como para la mujer. Para ellas, con texturas, tachas, tántrico; para ellos, mucho más finos para que sientan más".

Pero si los jóvenes adoptan o no el uso del preservativo del mismo modo en que suman a sus encuentros sexuales un sex toy es algo que difícilmente se traduzca en un ejercicio consistente del cuidado de su vida sexual. "El uso del preservarivo porque sí no creo que sea tan importante -concluye Lucas-, hay que trabajar en un cambio cultural donde hablar sobre el cuidado en la sexualidad sea una charla más cotidiana."

Sebastián Ríos | La Nación

La importancia de garantizar la privacidad sobre la salud sexual al hablar de anticoncepción

El embarazo adolescente sigue siendo un desafío pendiente en nuestro país y hoy en día, el acceso a los diferentes métodos anticonceptivos es bastante sencillo y están garantizados por el sistema de salud. Sin embargo, es alta la tasa de embarazos adolescentes y la mayoría sólo conoce las pastillas anticonceptivas.

Más allá de los avances en el acceso a la información y a métodos anticonceptivos, el embarazo adolescente sigue siendo un desafío pendiente en la Argentina. Algunas mujeres realmente sienten la necesidad de ser madres jóvenes, pero, independientemente de la clase social, el embarazo no siempre es una noticia feliz para una mujer, esté o no en pareja.

Hay un alto porcentaje de embarazos en el mundo que no han sido planificados. Hoy en día, el acceso a los diferentes métodos anticonceptivos es bastante sencillo y en nuestro país están garantizados por el sistema de salud, y sin embargo es alta la tasa de embarazos adolescentes.

Por ello es importante garantizar a las mujeres en general y adolescentes en particular su privacidad al momento de hablar de anticoncepción.

La adolescente urbana tiene los recursos para acceder al método anticonceptivo que más se adecúe a ella por diferentes vías; en cambio, en el caso de las jóvenes que viven en pueblos chicos, es muy probable que esto no sea tan sencillo, los lugares de atención pueden no estar próximos o bien en los pueblos pequeños el profesional que le suministra el método anticonceptivo puede ser conocido o familiar, lo que motiva que la adolescente sienta vergüenza y prefiera no acercarse a profundizar en el tema por temor a que todos se enteren de su vida sexual.

En este contexto, es importante hablar con las adolescentes e incentivarlas a que hagan preguntas y asistan al consultorio con sus parejas, para juntos decidir el método anticonceptivo que les resulte más cómodo y fácil de usar. Los médicos tenemos que acercarnos y conocer los nuevos códigos, entender los cambios de paradigmas, tratar de generar confianza para que los jóvenes se acerquen a los centros de salud.

En general las adolescentes sólo conocen las pastillas anticonceptivas, y poco saben sobre otros métodos más modernos como los de larga duración o el anillo vaginal, que no implican tomar todos los días una píldora. Hay que mostrarles todos los métodos disponibles, que los vean, los toquen, y tengan oportunidad de sacarse dudas y elegir con confianza y fundamentalmente que tomen conciencia de la importancia del uso de preservativos ya que además del embarazo debemos prevenir infecciones de transmisión sexual.

Si bien la píldora anticonceptiva sigue siendo el método de control de la natalidad más popular, en todo el mundo cada vez son más las mujeres que optan por los anticonceptivos reversibles de larga duración. Una de las más recientes novedades en materia de este tipo de métodos es el implante subdérmico.

Del tamaño de un fósforo, el implante consiste en una varilla suave y flexible que se coloca debajo de la piel en la parte interna del antebrazo, desde donde libera en forma continua la hormona etonogestrel durante 3 años.

Durante los últimos años hubo un aumento muy importante en la solicitud y en la colocación de implantes, especialmente en las adolescentes y jóvenes. Está indicado para todas las mujeres que lo deseen, salvo que no respondan a los criterios de elegibilidad que plantea la Organización Mundial de la Salud. Puede ser colocado después del parto o inmediatamente después de un aborto.

También es recomendado para las personas que no planean un embarazo en el corto plazo. En las mujeres adolescentes el implante está indicado especialmente ya que su efectividad no depende de la acción de la usuaria como los anticonceptivos orales que requieren la toma diaria de una píldora. El implante está incluido dentro del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARC, según sus siglas en inglés) son considerados una estrategia altamente efectiva para prevenir los embarazos no deseados. Dado que no deben ser usados diariamente como las píldoras, estos métodos (entre los que se encuentran los dispositivos y sistemas intrauterinos, las inyecciones y los implantes subcutáneos) ofrecen una efectividad óptima tanto en su uso ideal como real, ya que su capacidad anticonceptiva no depende ni de la adherencia ni del correcto uso por parte de la pareja.

Un aspecto particular del implante subcutáneo es que, si bien se trata de un método anticonceptivo hormonal, no contiene estrógenos. Tiene una efectividad superior al 99% y debe ser insertado y extraído por personal sanitario debidamente entrenado. Es un procedimiento ambulatorio que requiere el uso de anestesia local. Puede ser usado por las mujeres que amamantan.

Otro método anticonceptivo hormonal moderno, es el anillo vaginal, igual a las píldoras anticonceptivas en cuanto a eficacia y composición, con la ventaja de tener la dosis más baja de estrógenos y la garantía de una mayor seguridad ya que el fármaco se absorbe directamente desde el epitelio vaginal. Es delgado y flexible, se comprime con el dedo pulgar y el índice y se inserta dentro de la vagina muy fácilmente, allí libera las hormonas anticonceptivas que directamente pasan a la sangre.

Funciona exactamente igual que las píldoras impidiendo que los ovarios liberen los óvulos y ofrece una efectividad mayor ya que no hay posibilidad de olvido en la toma, se deja colocado en la vagina por 21 días, luego se retira, en esa semana viene el periodo; posteriormente, hay que colocar un anillo nuevo y se descansa una semana igual que con el anticonceptivo oral.

Por otra parte, el análisis del grado de aceptación del anillo anticonceptivo reveló una elevada tasa de satisfacción con el método en cuanto a la facilidad para su colocación y remoción, y el confort sexual tanto de la mujer como de su pareja.

Si bien el anillo vaginal no es un método de elección para las más jóvenes por la baja dosis de estrógenos, sí lo es para las mayores de 18 años e ideal para la época perimenopáusica.


Dra. Sandra Magirena

Ginecóloga infanto-juvenil y sexóloga clínica


Publicado por Télam

Redescubrir el placer en la sexualidad después de la menopausia. Testimonio.

Soy viuda desde hace 17 años, hoy tengo 69. Siempre pensé que mi vida de pareja se había terminado para siempre, que nunca más podría disfrutar de esos momentos que nos llevaron al clímax en una relación sexual.   ¿Y saben qué? Conocí a una persona hace tres años. En el principio de la relación sabía que en algún momento él iba a querer intimar conmigo y lo tomé, casi les diría, como una obligación. Me dije: ¿ A mi edad?

Acudí a la doctora para que me guiara. Con su maestría y calidez me hizo comprender que mi vida no había acabado y les cuento que no sólo pude recuperar mi deseo sexual sino que fueron, y siguen siendo, las mejores relaciones de mi vida. Las causas: la falta de estrés que hoy tenemos en esas situaciones, no tenemos prisa, podemos disfrutar más de abrazos y caricias, pero sobre todas las cosas el haber encontrado la guía de una profesional por excelencia.

La vulva y la vagina

Vivir en un cuerpo de mujer es una experiencia llena de misterios. La diversidad de experiencias del ser que nos ofrece lo erótico, lo maternal y lo creativo laboral, son vivencias que la naturaleza brinda y nos invita a descubrir y explorar.

¿Qué ocurre con los cuerpos? Sabemos que desde los orígenes de la humanidad los genitales han sido y son, lugares que generan controversias, invitan al misterio y silencian los deseos. Grandes pensadores científicos y psicoanalistas se han ocupado del tema de las comparaciones entre genitales de varones y mujeres.

Lacan dice: “(…) una ausencia allí donde en otros casos hay un símbolo muy destacado”, o como diría Aristóteles: “Sólo el hombre dispone de suficiente energía para desarrollar partes sexuales completas.”

Desde la ciencia médica, Galeno se refería al genital femenino como un genital masculino “invertido” y hasta el mismísimo Freud se refirió al tema diciendo: “(…) coge un ser humano, es decir un hombre, se le quita el pene y así se obtiene una mujer.”

Suele ser desconcertante si nos ponemos a pensar el genital femenino en Occidente, en la vida cotidiana, la cultura, la medicina, los mitos, la literatura, el arte. Los muñecos varones tienen un sobresalto en su genital, las muñecas mujeres nada. Vulva y vagina son espacios del cuerpo no nombrados, “allá abajo” solemos escuchar. Cualquier ginecólogo podría hacer una lista interminable con los nombres con los que las mujeres nombran sus genitales y también esto se ve en la representación. Veamos qué ocurre al pedirle a una persona que dibuje una vulva y un pene.

Mithu Sanyal en su libro “Vulva, la revelación del sexo invisible”, realiza una detallada investigación sobre el tema e intenta reconstruir el significado cultural del genital femenino y hacer visibles los intentos históricos, sobre todo en Occidente, por ocultar la vulva y su representación en los cuerpos femeninos.

El clítoris, parte muy importante de la vulva, ha sido objeto de tremendas aberraciones, desde considerarlo un órgano que produce locura hasta intentar desaparecerlo a través de la mutilación.
Volviendo a nuestro tema, nadie duda acerca de las funciones y la localización de órganos como el útero o los ovarios, pero al hablar de Vulva o Vagina se despliega el misterio. 

¿Vulva y Vagina, es lo mismo?


Vulva es la puerta de entrada del genital, formada por labios menores, clítoris, introito y glándulas accesorias. También allí desemboca la uretra de la vía urinaria y ofrece una zona extensa a ser descubierta en búsqueda de sensaciones eróticas, un espacio sagrado que trae consigo los disparadores que al ser explorados permitirán un mapeo sensorial personal y único de descubrimiento del placer genital; es el punto de partida del camino al orgasmo.

La Vagina, en cambio, ampliamente incorporada al lenguaje cotidiano, representa el espacio de comunicación entre la vulva y el útero, y que para la reproducción aloja al pene como una vaina a su sable. Matteo Colombo le da su nombre en el año 1599 haciendo referencia a “aquella parte en que la pica es introducida en su vaina”.

La Vagina, además, es un lugar del cuerpo de la mujer por el que escurre la sangre menstrual y participa activamente durante la fase de excitación ya que es partir de sus paredes que trasuda el líquido que la lubrica y se escurre por la vulva brindando sensación de humedad y lubricación durante la excitación sexual.

La vagina no tiene músculos propios, pero está rodeada de los músculos del periné que brindan sostén a los órganos internos y participan activamente en la respuesta orgásmica, facilitando además la penetración. También se pueden utilizar métodos anticonceptivos dentro de la vagina, como los diafragmas, preservativos femeninos y los anillos hormonales.



Al ser una zona con muy alta irrigación sanguínea, la vía vaginal es una vía óptima para la absorción de medicamentos. Además, es un espacio corporal muy cómodo y discreto para el uso de productos durante el sangrado menstrual como tampones y copas de siliconas.

Es por todo esto que invito a las mujeres a reconocer sus genitales, mirarlos, tocarlos, explorarse. Habilitar a las niñas desde pequeñas a reconocerse en su totalidad corporal, y así incorporar todas las sensaciones que luego le harán disfrutar del placer erótico sexual, y cuidar de la salud de sus cuerpos independientemente de la identidad o el rol de género que construyan.

Sandra Magirena
Médica ginecóloga y Sexóloga
MN 65.130 – UBA
www.sandramagirena.com.ar

V Jornada de Sexología y Diversidad Sexual

El sábado 24 de septiembre en la Fundación Sanatorio Güemes se llevó a cabo la V Jornada de Sexología y Diversidad Sexual, organizada por Conciencia Humana en la Salud, Aula de Ciencias de la Salud y GAPET, bajo la dirección del Dr. Adrián Helien y la Dra. Sandra Magirena.

Con cupo de asistentes completo, profesionales de diversas áreas de la salud se dieron cita para disfrutar de un evento en donde se abordaron distintos aspectos de la sexología clínica y la diversidad sexual, con exposiciones de gran interés académico. 

En la primera parte de la jornada estuvieron presentes la Dra. Sandra Magirena (Actualización sobre problemas del deseo sexual), el Dr. Adrián Helien (Los vínculos sexuales entre el amor y el dolor), el Dr. Adolfo Casabé (Más allá de la disfunción eréctil), la Lic. Patricia Faur (Adicción al sexo), la Lic. Claudia Teodori (Femicidio en Argentina) y la Dra. Rosa Pappolla (Universos sexuales juveniles en la consulta en sexualidad).

En el panel de Cirugías de reafirmación de género disertaron los doctores Javier Belinky y Marcelo Di Maggio. 

Por otro lado, el Dr. Adrián Helien junto al equipo del GAPET y Fundación Aiglé, disertaron sobre Experiencia trans en la niñez y adolescencia.

El panel de Experiencias clínicas estuvo a cargo del Mg. Dante Tolosa (De lo categorial a lo dimensional en el abordaje de una adolescente transgénero), la Lic. Liliana Castro (Entre pasillos: niñez y transexualidad), la Lic. Josefina Rabinovich (Varones y mujeres con esposas embarazadas. Lo semejante, lo diferente) y la Lic. María del Carmen Rodolico (Pendientes del debut sexual).

El clima afectuoso que se generó durante la jornada acompañó un momento único de aprendizaje e intercambio de experiencias e ideas entre disertantes y asistentes.
Agradecemos profundamente a todxs lxs que participaron y esperamos reencontrarnos en próximos eventos.

Compartimos con ustedes algunas fotos de la Jornada.