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El embarazo es un estado fisiológico que produce en las mujeres fuertes cambios físicos, psíquicos y emocionales. Es también una experiencia novedosa y desconocida en lo vivencial,  cargada de mitos y creencias transmitidos por las mujeres dentro de cada cultura, a través de los miles de años que leva el desarrollo de la humanidad.

La llegada del saber científico aporto claridad a ciertos mitos, poniendo luz a algunas creencias limitantes a la evolución de la conducta humana. Y si de sexualidad hablamos, me aventuro a presagiar  que no hay función en el hombre mas condimentada de mitos y creencias. La sexualidad es una energía vital que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida y que además de permitirnos la reproducción, es lo que nos da la posibilidad de buscar y disfrutar del placer, pero es una de las funciones con mayor vulnerabilidad.

Que quiero decir con esto, que la sexualidad (en todo su sentido) es tan frágil y inestable como caminar con taco aguja sobre una cuerda a metros de altura. Por lo tanto cualquier circunstancia que acontezca en nuestras vidas , sean fisiológicas (adolescencia, embarazo, puerperio, menopausia), físicas (enfermedades, operaciones, traumatismos) o emocionales (duelos, divorcios, mudanzas, problemas laborales)  podrán repercutir en  nuestra respuesta sexual . Y esto vale para ambos sexos.

Si lo vemos desde el punto de vista estrictamente  biológico lo entenderemos mejor : Madre Natura provee los mecanismos necesarios para adaptar nuestra fisiología para preservar la vida , y si bien el sexo es vida, bajo circunstancias novedosas o de estrés , seria loco pensar que nos vendrán ganas de buscar placer. El embarazo es un estado que en la mujer impone fuertes cambios, algunos transitorios y otros definitivos ( ser madre nos cambia la vida y como ¡!!!)
Es común que la embarazada comience a experimentar dudas, temores y angustia en relación a su bebe. Obviamente teñidas con el color del bagaje de creencias familiares!! Como será mi bebe? Será sanito? Cómo hacer para protegerlo? Qué cosas podrían dañarlo? Tener sexo le hará mal? Y con los papas que pasa?

Muchos no saben muy bien que es lo que esta pasando, en algunos se despertara un fuerte sentimiento de cuidado y protección hacia su ahora “frágil” compañera, otros verán en ella una madre y según su historia personal esto de amar con pasión a una madre puede sonar extraño.

“Desde que ella esta embarazada me cuesta verla como amante”
“El bebe puede darse cuenta de lo que estamos haciendo”
“Si tengo sexo como antes puedo lastimar al bebe durante al penetración”
“Siento como si alguien nos estuviera observando”
“A medida que la panza crece siento mas miedo de dañarlos”

Estos son solo algunos de los comentarios que solemos escuchar de los papas en relación al sexo durante la gestación.

La intimidad (pilar fundamental del encuentro erótico) se ve invadida por otras demandas: sensaciones corporales nuevas, cambios físicos extraños, sentimientos de inseguridad.
La falta de ganas de tener sexo ( el famoso DESEO!!!) puede verse reemplazado con otras ganas, como la de recibir cuidado y protección. Aquellas mujeres que vivieron la sexualidad anterior con mucho temor a quedar embarazadas, pueden experimentar mayor fluidez y libertad en los encuentros íntimos, cosa que a veces desconcierta a su compañero.

Algunas experimentaran el orgasmo con mayor plenitud o quizás por primera vez, ya que la pelvis y la vulva se congestionan y lubrican mucho más que lo habitual, sobre todo en el tercer trimestre, lo que  facilita la respuesta orgásmica. El cuerpo de la mujer va cambiando, pueden aparecer estrías, varices, cambios en el color y sensibilidad de los pezones, aumento de volumen de la mamas y perdidas en las curvas, esto puede tener influencias positivas o negativas en la imagen erótica que una mujer o un hombre tengan.

El aumento del tamaño del útero a medida que la gestación avanza pondrá limitaciones al movimiento y quizás incomodar en determinadas posiciones. Salvo que el medico indique lo contrario no hay ningún impedimento para tener relaciones sexuales a lo largo de todo el embarazo.

¿Cuáles serían las contraindicaciones medicas?

  • Amenaza de parto prematuro (segundo y tercer trimestre)
  • Hemorragias genitales (se debe consultar de inmediato)
  • Placenta de implantación baja cercana al cuello uterino (sobre todo en tercer trimestre)
  • Rotura de membranas o perdida de liquido amniótico
  • Infecciones genitales
  • Abortos espontáneos anteriores (durante el primer trimestre)


Algunas sugerencias

Tener sexo durante el embarazo debe ser cómodo y placentero, a medida que el embarazo avanza, buscar posturas que no carguen peso sobre el abdomen de la mama. Cada pareja podrá buscar a través del juego y la creatividad, en qué posición se sienten más cómodos. Ej: mamá arriba o posición de cucharita mamá adelante.

Ser tolerantes ante la incomodidad que va apareciendo para ir recreando nuevas formas de contacto. El bebé se halla protegido por el liquido amniótico y las membranas que lo recubren, además el útero crece dentro de la pelvis y la cavidad abdominal, por lo tanto no puede ser dañado ni molestado en absoluto, muy por el contrario una mamá feliz pasará sustancias químicas por la placenta que también hagan feliz al bebe!

El embarazo es un buen momento para explorar otras formas de obtener placer que no sea el coito.

El desconocimiento de las múltiples posibilidades que nos brindan nuestros cuerpos para sentir placer, puede ser limitante en este momento donde un hecho fisiológico nos invita a explorar nuevas formas.

Besos, caricias, masajes eróticos, sexo oral, brindan a los amantes el mismo gozo que el sexo coital.

Hablar con claridad y afecto, dejarse guiar por le goce y la comodidad de los cuerpos, relajarse y fundamentalmente no perder el sentido del humor y la creatividad.

Es muy importante que los papas participen activamente de los controles prenatales, cursos de preparación, charlas de información y visitas médicas donde podrán consultar todas las dudas y temores referentes al sexo.

Michel Odent, un importante medico obstetra francés, pionero en parto humanizado, y defensor del parto natural,  nos dice: “el parto, debido a la ingente inyecta interna de hormonas gratificantes (oxitocinas y endorfinas) debería producirse en un estado orgásmico, y que si no se produce es por la activación del neocortex de la mujer en el momento del parto debido a la intervención externa.”

En la era actual de la medicalización,  la vivencia natural del parto se ve interrumpida. Aunque afortunadamente cada vez son más los equipos obstétricos que atienden partos humanizados.
La oxitocina, hormona que facilita el trabajo de parto, se libera espontáneamente ante la estimulación de los pezones maternos y el orgasmo femenino, el semen contiene prostaglandinas, sustancias capaces de favorecer la dilatación del cuello uterino y de desencadenar contracciones de inicio de trabajo de parto, hacia el final del embarazo, tener sexo con placer y orgasmos es mucho mas saludable que mandar a caminar a la parturienta para que inicie el trabajo de parto.

Embarazo y parto son momentos psicosexuales que conectan a la mujer con su cuerpo y emociones , modificando la química de su cerebro para que ese momento de “dar a luz” sea una experiencia cumbre.

Helen Deutsch (primera mujer graduada en medicina en la Universidad de Viena) consideraba el acto sexual y el parto como dos fases de un mismo proceso separadas solamente por un determinado intervalo de tiempo. “De la misma forma que el primer acto contiene elementos del segundo, también el segundo está impregnado de los mecanismos de placer del primero. Creo incluso que el acto de dar a luz representa la culminación del placer sexual”.

La cultura invita a “portarse bien “y “no descontrolarse” durante el parto. Las mujeres piden a gritos la peridural para “anestesiar” ese momento sublime. Es hora de invitar a nuestras mujeres a darse permiso para vivir una experiencia única y maravillosa como es la de parir un hijo.
Para toda mujer, ponerse en sintonía con su cuerpo, dejar que la energía natural del trabajo de parto fluya con ella, poder actuar espontáneamente con lo que siente, conectada emocionalmente junto a su amado, con ese instante DIVINO, permitirá dar al niño la bienvenida a este mundo en armónica sintonía con las sensaciones del presente y la sabiduría ancestral que el  genero le otorga.

Sexo, parto y maternidad no son experiencias aisladas y problemáticas, son parte de una totalidad, y es muy importante para nosotras poder conectarnos con el aprendizaje que se nos brinda, para el enriquecimiento de nuestras vidas como mujeres, madres y amantes.

Dra. Sandra P. R. Magirena
Medica Ginecologa y Sexologa

www.sandramagirena.com.ar
www.concienciahumana.org

Sobre Sandra Magirena

Médica UBA. Ginecóloga y Sexóloga. Especialista Certificada en Ginecología Infanto Juvenil. Miembro del Equipo de Vulnerabilidad Infanto Juvenil del Hospital Álvarez, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
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