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“QUE EL ALIMENTO SEA TU MEDICINA” ( HIPOCRATES 400 adc)

REPORTAJE A LOS DRES. JOSÉ MARÍA ZUBELDIA Y JORGE GENOVESE

José María Zubeldia es médico egresado de la Universidad de Granada. Obtuvo su título de especialista en Medicina Nuclear en Gran Canaria y luego completó su residencia en New York State University. Ha sido Asesor Médico de la Agencia de Medicamentos Inglesa y actualmente es Jefe del  Departamento de Aplicaciones, Seguridad y Normativa de Polifenoles Naturales SL.
Jorge Genovese es médico y doctor de la UBA. Ha sido Profesor de Investigación del Instituto de Cirugía de Corazón, Pulmón y Esófago de la Universidad de Pittsburgh y actualmente es Profesor de la Escuela de Cirugía Cardíaca de la Universidad Campus Biomédico de Roma. Paralelamente se desempaña como Director de Investigación y Desarrollo de Polifenoles Naturales SL, una empresa nutracéutica española ubicada en Gran canaria.

¿Qué son los Nutraceuticos?
El término “nutracéutico” pretende integrar los conceptos de “nutrición” y “farmacéutico”. Según Canada Health, un nutracéutico es un producto aislado o purificado de alimentos, con un efecto beneficioso comprobado sobre la fisiología o que protege contra enfermedades crónicas.

¿Cuál es la diferencia con un Fitoterapico?
Los fitoterápicos quedarían englobados como medicinas obtenidas a partir de plantas y otros productos naturales. Estos remedios quedan pues íntimamente ligados a las terapias alternativas y suelen ser considerados medicinas (herbales o alternativas). Su regulación queda ligada a aquellos que practican tales tipos de medicina (por ejemplo ayurveda o china tradicional). Los fitoterápicos tienen sus raíces en los primeros tiempos de la medicina y la farmacia. Los primeros fármacos eran derivados de plantas que el saber popular tildaba de beneficiosas para tratar enfermedades. Con el paso del tiempo y el desarrollo de disciplinas como la química orgánica y la farmacología, la tendencia fue a aislar los componentes activos de las plantas y sintetizarlos para su posterior comercialización.

¿Cómo distinguimos un Nutracéutico  en nuestra dieta alimenticia?
Quizás el método más sencillo sea el leer atentamente la composición y propiedades del alimento, buscando específicamente sí se le ha añadido alguna sustancia y con qué fin. Por ejemplo, se pueden encontrar en el mercado distintas margarinas, mantequillas, yogures y preparados lácteos enriquecidos con ácidos grasos del tipo omega 3, 6 y 9. En las etiquetas podremos encontrar que, efectivamente, se ha incrementado la cantidad de éstas sustancias (por encima de lo habitual) y que esto se ha hecho ya que, estudios científicos indican que un aporte extra de estos ácidos grasos ayudan a regular los niveles de colesterol (un efecto fisiológico beneficioso).

¿Quiénes serian los indicados para recomendar que tipo de Nutracéutico será conveniente para cada persona?
Los nutracéuticos, por definición, tienen un efecto fisiológico beneficioso en la salud. El cuidado de la salud está en manos de los profesionales de la medicina (incluyendo no sólo médicos sino a los nutricionistas) que por tanto serían los mejores capacitados para asesorar sobre la idoneidad de éstos productos.

¿Un Nutraceutico reeplaza un medicamento?
Los nutracéuticos por principio no curan, previenen o diagnostican enfermedades y por tanto no se deberían usar en lugar de los medicamentos a menos que un médico así lo aconseje. Adicionalmente y al tener un efecto sobre los procesos biológicos del cuerpo, hay que recordar también que pueden tener interacciones con los fármacos que actúen de una manera u otra sobre los mismos procesos. Es por tanto aconsejable que siempre se consulte a un profesional sobre su uso.

¿Los nutraceuticos pueden prevenir el cáncer?
Existen multitudes de enfermedades a las que se las ha relacionado con el estrés oxidativo (cáncer, enfermedades cardiovasculares, demencia, enfermedades degenerativas, etc.).  Muchos de los nutracéuticos contienes cantidades variables de compuestos antioxidantes, y por tanto se está estudiando cada vez más su papel en la prevención de enfermedades. Uno de los ejemplos más recientes es el té verde (Camellia sinensis), al que ya la medicina tradicional china le atribuye propiedades anticancerosas y que ha demostrado su potencial en estudios con animales. Diversos extractos de granada y la cúrcuma están siendo también investigados por su potencial utilidad en oncología. Los ácidos grasos insaturados tipo omega-3 y los polifenoles abundantes de la dieta mediterránea parecen poder proteger contra la arterioesclerosis (endurecimiento de las arterias). Estos son solo unos pocos ejemplos del potencial que podrían  tener  los nutracéuticos para prevenir enfermedades con alto impacto social como el cáncer o los procesos cardiovasculares.

Sabemos que los médicos Naturistas o llamados Alternativos usan este tipo de sustancias en sus terapéuticas, ¿Qué opina la comunidad médica tradicional o alopática sobre los nutracéuticos?
Tradicionalmente, la enseñanza de la medicina está centrada en los conceptos clásicos farmacológicos más que en los de la medicina naturista. Sin embargo la aplicación del método científico a la investigación de estos productos va haciendo que cada vez más médicos se interesen y vean de otra manera el uso de éstos. A nivel internacional, las autoridades sanitarias están cambiando esta tendencia, marcando un proceso que permita al público disponer de estas alternativas de manera segura. Adicionalmente, y desde hace varias décadas, se está también investigando de manera sistemática la influencia de la dieta en las enfermedades, lo que puede influenciar a los médicos a mirar las enfermedades (prevención y tratamiento) de una manera más “holística”.

¿Dónde pueden adquirirse Nutracéuticos de calidad controlada?
Los nutracéuticos se deberían adquirir en tiendas especializadas (Farmacias, Parafarmacias y Herboristerías de historial conocido). Los productos deberían llevar las etiquetas pertinentes que aseguren su calidad siguiendo las normativas de cada país. Una de las más comunes es la GMP (siglas en inglés de la “buena práctica de manufacturación”). Éste es un proceso de calidad de control que asegura que el contenido es el adecuado y está fielmente reflejado en la etiqueta, y que está libre de toxinas y contaminantes. Es importante conocer el contenido de productos activos y de elementos que pueden formar parte del producto, como el iodo en los extractos de algas, y que pueden generar efectos no relacionados con el buscado.

Desde tu trabajo como investigador, ¿qué le recomendarías a la población general  y que a la comunidad medica respecto a este tema?
Nuestro trabajo como investigadores básicos y clínicos nos ha demostrado que muchos de los nutracéuticos investigados tienen efectos dramáticos en la biología molecular y celular, y que estos efectos se traducen en resultados observados por la medicina tradicional y en ensayos clínicos publicados en la actualidad.  A la población en general se le debe dar un mensaje de esperanza. Los nutracéuticos presentan un potencial practicante ilimitado. Les recomendaríamos que leyesen con interés y curiosidad la información que se vaya publicando, puede ser que algún día un nutracéutico sea la respuesta que necesitaban. Les advertiríamos que siempre que consideren el uso de estos productos consulten con un profesional para evitar contraindicaciones o efectos adversos. Los profesionales debemos mantenernos al día en este campo, como en todos aquellos que emergen alrededor de nuestra actividad,   y leer con mirada crítica los resultados de los estudios. De la misma manera que nos planteamos  medicar a los pacientes en el mejor de sus intereses, deberíamos considerar  que el uso de alguno de estos productos podría mejorar el manejo de las enfermedades. No hay ninguna magia al respecto, las bases de la eficacia de un nutracéutica dado están basadas en mecanismos explicables por la ciencia. En caso contrario no hablamos de nutracéutica en el sentido que aquí le hemos querido dar.

Sobre Sandra Magirena

Médica UBA. Ginecóloga y Sexóloga. Especialista Certificada en Ginecología Infanto Juvenil. Miembro del Equipo de Vulnerabilidad Infanto Juvenil del Hospital Álvarez, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
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