Slider[Style1]

Style2

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style4

Style6

El cerebro es el gran procesador que registra y decodifica todo lo que pasa dentro y fuera de nuestros cuerpos, tanto físico como mental o espiritual.

Lo que reconocemos como dolor, en general se desencadena por un proceso inflamatorio, traumático o compresivo sobre receptores específicos que toman la información y a través de vías nerviosas viaja al cerebro quien se encarga de interpretar el síntoma, devolviendo al lugar de origen la sensación aprendida como “dolor”.

Mucho se ha dicho y escrito acerca del significado de los síntomas somáticos; Bion dice que son “pensamientos no pensados”; Freud remite a las pulsiones reprimidas y Lowen a los bloqueos musculares.

Podríamos decir que , el órgano o sistema que “elige” el emocional para manifestarse en el cuerpo puede resultar orientativo para el paciente y el terapeuta y poder juntos develar el misterio.

Autores como Lowen y Kelleman se han ocupado extensamente sobre los bloqueos energéticos en diversas zonas del cuerpo, suponiendo que esto representa una emoción suprimida o contenida.

En general determinadas zonas del cuerpo descargan determinadas emociones.

Nadie llora con los pies ni grita con las rodillas.

Así es que se han descrito zonas asociadas a diferentes tensiones, por ejemplo la raíz de miembros superiores y cuello con la cólera reprimida, las tensiones oculares con falta de posibilidad de expresar el llanto, debilidades en los miembros inferiores falta de seguridad, tensión en bajo vientre represiones sexuales y disfonías o problemas en la vos dificultades en la expresión.

Estos bloqueos llevan años en establecerse y por lo tanto no es tan sencillo disolverlos.

El hecho es que unas ves que la persona es presa de una emoción no “digerida” o canalizada correctamente se produce un desequilibrio que se expresará de alguna  manera en el cuerpo físico, en diferentes niveles de profundidad dependiendo de múltiples factores.

Hannemam padre de la Homeopatía , ya nos hablaba de distintos niveles de perturbación de la energía vital que podían manifestarse de diversa manera según la gravedad de la alteración energética, a través de  la piel, como úlceras ,o como formaciones tumorales.

El EQUILIBRIO es un estado no manejado por la conciencia, no es estático y es el principio mas importante para estar sano. Su ruptura produce la enfermedad.

Pero este EQUILIBRIO no solo se manifiesta en el cuerpo físico , lo que sentimos , pensamos y nuestras emociones , también producen su aporte.

El cuerpo humano tiene mecanismos automáticos de restablecimiento del equilibrio ante situaciones o agentes externos que puedan alterarlo. La respuesta adaptativa del stress es el ejemplo mas claro .

El sistema inmunológico, el sistema nervioso autónomo, el sistema endocrino, permanentemente se encargan de esta sutil vigilancia.

La conciencia solo interviene cuando hay que restablecerlo en situaciones mas avanzadas de deterioro.

Hablando en términos de diagnostico un problema empieza a tratarse cuando se toma conciencia del síntoma.

Pero la conciencia es una herramienta natural que todos poseemos y que nos permite desde la presencia estar “atentos” a las sutiles variantes del equilibrio natural.

Generalmente uno sabe como es y donde esta el prolema, pero difícilmente se de cuenta ( aunque si lo sabe) porqué es y para que es.

Todos poseemos la condición natural de poder focalizar la conciencia y “ descubrir” el origen de un síntoma . De eso se trata nuestro trabajo de poder enseñar a descubrir las herramientas naturales que todos poseemos para lograr restablecer el EQUILIBRIO antes de que el síntoma altere funcional o anatómicamente al órgano  o al sistema.

Aprender a vivir en Conciencia Plena , aprender a conocer la Conciencia Humana.

Dra. Sandra P. R. Magirena

Sobre Sandra Magirena

Médica UBA. Ginecóloga y Sexóloga. Especialista Certificada en Ginecología Infanto Juvenil. Miembro del Equipo de Vulnerabilidad Infanto Juvenil del Hospital Álvarez, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
«
Siguiente
»
Anterior

No hay comentarios:

Comentar